안녕하세요
Tengo tres hermanos menores, una hermana de un año menor que yo y dos pequeños engendros del mal, uno de 15 años y otro de 12 años. La verdad con quien peor me llevo es con mi hermana, puesto que siempre ha hecho lo opuesto a mí, ella es la típica hermana que hace que el resto la siga, la que pone el ejemplo del desorden y claro la que hace que mis hermanos digan “tú eres muy aburrida Eve”.
Debo reconocer que la extraño mucho, con ella peleaba a cada rato, porque yo robaba sus blusas y ella mis chamarras, porque yo siempre he sido muy mimada y ella no, yo soy la ñoña y ella la rebelde.
Ella hace un año escapo de casa y se fue a vivir con su novio, obvio eso es algo que jamás haría yo, y que tal acción me molesta mucho, sin embargo en casa han respetado su opinión y le han brindado todo el apoyo.
En fin era my peor enemiga y me mejor amiga y también era mi confidente, quizá eso es lo que más me lastima, que ella no confió en mi para decirme lo que pensaba hacer. El lado positivo de todo es que mis hermanos se han acercado mucho a mi, la verdad los quiero muchísimo y aún que se enojen para mí son mis bebes, porque siempre los he cuidado y ahora me da gusto que podamos jugar más y salir juntos a muchos lados.
Aún cuando a mi hermana no le dirija la palabra cuando viene de visita, me da mucho gusto saber que ella está bien y que mis hermanos jueguen con ella, sólo pocas veces me he sentido desplazada ante su presencia, pero luego pienso en todo lo que mis hermanos la han extrañado, porque si yo la extraño cada minuto, ellos deben extrañarla mucho más.
Yo sé que tengo 23 años, que en teoría ya soy una adulta, pero creo que no estaba lista para enfrentar al mundo así, ese problema de hace un año hizo que tuviera que ir a terapias, puesto que el estreses de esos momentos ocasionó que mi brazo se paralizara. Debí dejar todos mis idiomas y también dejar de saturarme tanto, deje natación y piano, me ha costado trabajo retomar todo poco a poco, y por desgracia también me atrase en mi carrera, se siente horrible pensar que me quedaré un año más o quizá sólo un semestre más, pero ya no importa.
Sólo importa que debo seguir adelante, esforzándome día a día, para cumplir mis metas y realizarme profesionalmente en la vida, es muy triste decirlo y mucho mas haber tomado la decisión de no dejar que la que la situación familiar me afecte. Si pudiera dejar de lado mi orgullo le diría a mi hermana que puede contar conmigo para lo que necesite. Y pues me ha costado trabajo asimilarlo pero fue la decisión que ella tomo.
¡Hasta pronto y que tengan una maravillosa semana llenan de lindas sorpresas!

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