viernes, 21 de octubre de 2011

Otra semana

Esta semana no me nacía escribir, simplemente no tenía nada que decir. El AMEI fue bello por todo lo que conocí, porque  no había medico que me impidiera nadar, de los cenotes y el mar no quería salir. Pero algo tan bello debía ser pagado y yo lo pague muy caro.

Sólo diré que es mala idea no pagar la habitación doble, es pésima idea dejar que tu novio tome tanto y que se quede despierto con tus amigas, pero lo peor es pensar que tienes amigas, no me arrepiento del viaje, me arrepiento de dejar que eso pasara.

Hoy entiendo el valor de un beso, aun cuando sea pequeño, hoy entiendo el dolor de compartir los labios de mi amado. No quiero olvidar que eso paso, sólo no quiero recordarlo, es doloroso pero aprendí la lección.

No puedo leer nada, sólo permanece esa imagen, el sonido, sus palabras en mi mente, no puedo terminar el maldito proyecto de la tesis, tengo que entregar el primer capítulo para noviembre y mi mente estúpida, sólo piensa en cómo él la miraba, en como esos días deje que probara la miel del amor en otros labios.

Jamás pensé que me ganaría el corazón, yo siempre he dejado a un lado las relaciones para estudiar, nunca me importo tener novio, así que no sé porque mi mente parece escuchar a mis sentimientos. El martes 11 él  reservo en un restaurante italiano, me invito e invito a mis amigas del cuarto, era tan romántico todo, el ambiente era perfecto, la comida, la música y el aroma del vino. Yo sólo lo miraba a él y quería tomar su mano, pero él no dejaba de mirarla y con tristeza entendí como su corazón era cautivado por mi mejor amiga.

Después de la cena, caminamos por la playa, todo parecía mejorar, en el cuarto se reunieron aun más amigos, y muchos vasos de alcohol se sirvieron, ya eran casi las tres de la mañana cuando escuche como él le decía a ella “puedo darte un beso”, yo pude evitarlo, pude enojarme y gritar, pero en lugar de eso me cubrí los ojos y fingí que dormía.

No sé porque no los detuve, no sé porque lo permití, ahora él jura que nada paso, sin embrago he visto los mensajes que le envía, he visto en su mirada que ya no me quiere como antes, después de casi 9 años de ser novios era lógico que se desgatara el amor.

Ya no quiero escribir más, mis lágrimas no cesan, el recuerdo es tan doloroso. Supongo que es tiempo de secar mis lágrimas, estudiar y dejar todo atrás. Pero hoy no tengo ganas, hoy como toda la semana mis ojos están cansados y sólo quiero dormir. Y dejar de pensar en lo que perdí.

Hasta pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario