Hola.
Hoy regreso al D.F. Y más que nada regreso a la realidad. Fue una grata experiencia e inolvidables aventuras. Conocí muchos lugares nuevos y viví muchas cosas también.
Las risas fueron un grato tesoro y las lágrimas me dan experiencia. Ahora entiendo muchas cosas, ahora sé mucho más. La vida es como un mar, un inmenso mar, donde lo más claro es lo más fácil y donde existe un color más obscuro es donde hay mayor profundidad. En cualquier momento el viento puede variar y traer un cielo azul y claro ó reunir un sinfín de nubes de color gris, listas para una tormenta.
No sabes cuándo o como serán las olas, a veces son bravas, otras son tranquilas y otras más pueden robarte la vida. Sin embrago hay que tener esperanza y fe ó el mismo sentimiento que se tiene cuando se mira el horizonte y ve como parece unirse el cielo con el mar.
Otro día con más calma contare, de todo lo que en el viaje me encontré, de todo lo que mis ojos vieron y lo que se negaron a ver. Les platicare de lo que perdí y lo que deje ir, porque un viaje siempre tiene un inicio y un fin, pero lo importante de ellos, son las lecciones que te dan para la vida.

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