안녕 하세요!!
No sé, pero la gente siempre dice que las segundas partes no son buenas, para ser honesta, nunca he hecho dos veces la misma cosa. Yo creo eso se debe a que al terminar la secundaria, leí un libro, que ahora que lo pienso voy a comprarlo, era algo sobre cómo ser un perfecto huevon.
Así que una persona floja, hace las cosas bien desde el inicio para no tener que volverlas hacer después. Sí por ejemplo, me dicen lava los trastes y lo hago de mala gana o rápido, por ser floja, tendría que volver hacerlo después, entonces es doble trabajo.
Lo mismo pasa con las relaciones, por eso me quejo tanto. Los hombres generalmente, se hacen a como sus anteriores relaciones y entonces pasa un efecto de “caballero desgastado”, es decir sus anteriores experiencias hacen que juzguen a su futuro amor.Mientras las mujeres, hacemos el típico “borrón y cuenta nueva”, cada relación comenzamos de nuevo en ceros, nos entregamos, apostamos todo otra vez, y sí perdemos no importa, así es el amor y seguimos, seguras de que en algún lugar hay alguien esperándonos.
Por eso no se me da, el dar segundas oportunidades, me da mucha flojera, si ellos no pudieron darlo todo en la primera ¿Qué podría esperar de la segunda?
Sin embargo, en todo hay una excepción y la mía tiene nombre, de hecho tiene dos. Así que él es mi máxima debilidad y quien me hace la más fuerte de las mujeres. Prácticamente el tiene todas las segundas oportunidades del mundo y reto a cupido, haber quien se cansa más, el amor en hacerme caer o yo de tanto golpe en el corazón.
¡Buen puente!
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